Ir al contenido principal

31 – VERSO BLANCO.

 

DIVAGACIONES POÉTRICAS DE UNO QUE NO SABE

31 – VERSO BLANCO.


Yo busco empatizar, pero

me cuesta llegar al público.

Razones incomprendidas;

siento que soy el vacío.

By Coronado Smith


Comentarios

Entradas populares de este blog

00 - DIVAGACIONES POÉTRICAS DE UNO QUE NO SABE: PRÓLOGO

  DIVAGACIONES POÉTRICAS DE UNO QUE NO SABE  PRÓLOGO El suelo se abre en espiral bajo mis pies y sus fauces intentan absorberme, unas garras invisibles me arañan el alma intentando arrancármela. Mi conciencia vaga, como en una nebulosa intentando encontrar un asidero que le arroje luz. La verdad es que me gustaría ser más sociable, pero no me sale natural. Mis intentos chocan una y otra vez con la reticencia ajena a darme una oportunidad para así no tener que sacrificar ni un ápice de sus egos que están por las nubes. Yo cuando estoy alegre; lo estoy y cuando estoy triste también lo estoy; si me cabreo, se me nota, no tengo cara de escaparate, aunque eso no quiere decir que no haya intentado nunca ponerla. La cordura se me hace inasequible, la falta de ella está en el cenit de su espiral en una lejanía que hace casi imposible su sola visualización. Las sensaciones de desamparo intelectual me asaltan incansablemente, por mucha resistencia que oponga siempre vuelve a la carga,...

63 – ¿Y AHORA QUÉ, EHHH?

  DIVAGACIONES POÉTRICAS DE UNO QUE NO SABE 6 3 –  ¿ Y AHORA QUÉ, EHHH? Polvorones de canela, mantecados de limón, mazapanes de almendra; hoy estoy de divagación. No se a qué viene esa cuestión ni que razón la engendra, ahora se plantea una interrogación; toca andarse con cautela. Ya estoy imaginando la novela: “ el poeta está para trepanación”. ¿A que no saben ustedes que es la cendra? ¡No!, no es una simple licencia de creación. By Coronado Smith

08 - ABRAZADO A LAS SOMBRAS

  ABRAZADO A LAS SOMBRAS   Miré dentro de mi mente a ver si algo era real. Cien mil estrellas se apagan y no vuelven a brillar.   Bajo el sauce marchito, el claro del bosque cerró, atrapando en su jaula a la risa, que convertida en tristeza creció.   Sinuoso sendero perdido Que a caminante ingenuo cautivó, dulce pajarillo herido convertido por fuerza en halcón.   Seguidor taciturno del miedo, sombra crepuscular del amor; herido en mil batallas, de ninguna salí ganador.   Busco una capa de sombras donde poder ocultar la luz de esa estrella que solo yo veo brillar.